ACUPUNTURA

A la acupuntura le interesa hacer un diagnóstico de alteraciones energéticas y tratarlas. De esta manera, la acupuntura se enfoca en recuperar el orden energético del paciente, por ende, es un tratamiento dirigido al Ser y no según diagnósticos de enfermedad.

En la tradición de la milenaria China, el hombre es un ente energético. Cuerpo y alma, psique y soma están entrelazados e indivisibles formando una unidad sistémica.

Lo fascinante de esta concepción energética es que no es tan sólo una especulación teórica, sino que la llevaron a la práctica y demostraron sus aciertos a través de la acupuntura y de una visión total del universo. En esta visión, las enfermedades, así sea esta infecciosa, no aparecen al azar.

Todo acontecimiento es necesario verlo en su globalidad y no desde la perspectiva lineal cartesiana (A causa B) y es el reflejo de una sincronía universal. Para que una enfermedad aparezca, no sólo es necesario que haya un agente físico presente (bacterias, virus, tóxicos… etc.), sino también un terreno energético donde éste se pueda desarrollar.




La enfermedad es entonces para la Medicina Tradicional China y la acupuntura un indicador de desórdenes de tipo energético que se reflejan en lo físico. (De a poco la ciencia occidental ha ido demostrando estos principios. Ostwald – Premio Nobel de Física decía: “La energía es el principio, la materia es la hipótesis”).

A la acupuntura le interesa hacer un diagnóstico de alteraciones energéticas y tratarlas. De esta manera, la acupuntura se enfoca en recuperar el orden energético del paciente, por ende, es un tratamiento dirigido al Ser y no según diagnósticos de enfermedad.