LA ENFERMEDAD no es más que un camino que encuentra el sistema vivo para salir de un conflicto; la respuesta del organismo para buscar el equilibrio biológico que se ha perdido.  Existe un evento gatillante en la biografía del ser que se expresa con la llamada enfermedad.

Pero en realidad es la gota de agua que rebalsa el vaso, ya que la enfermedad es multifactorial  Y es ahí donde aparece el eje de cualquier tratamiento: la Historia de Vida del paciente. sólo así podemos entender el proceso de enfermar y sólo así podemos buscar una salida al conflicto que le sea coherente a la persona.

Desde el INTERSOMOS miramos al paciente desde su biografía y su entorno; no podemos aislar su historia para tratar una dolencia o enfermedad sin conocer cómo, por qué y cuándo se desarrolló algún cambio físico, psíquico y/o psicosomático. Somos un todo que va sumando información a lo largo de nuestras vivencias y experiencias personales y grupales. Somos parte de una red interconectada que es fundamental conocer y entender desde nuestra más profunda consciencia.

Creemos que  la salud es  parte de un equilibrio que va más allá de lo físico e individual. Somos la consecuencia de un espacio personal y grupal en consciencia con el INTERSER para vincularnos desde el INTERSOMOS.

TERAPIAS

Toda terapia cualquiera sea su origen, tienen como objetivo el curar. Es el fin de la medicina alópata y las medicinas complementarias. En ese sentido todas las terapias tienen excelentes, buenos, regulares o malos resultados. Y cabe preguntarse entonces donde radica la diferencia entre todas ellas. Y creemos que existen ahí dos conceptos claves, que son RESULTADOS y el PROCESO. Los Resultados, son el fin, es el mejorar o curar. Los Procesos, son los medios que se utilizan para llegar a ese fin.

A nuestro entender, no existen enfermedades, si no enfermos. Al igual no existe un concepto único y global de Salud. La salud tiene que ver con procesos biológicos, biográficos, históricos, culturales. Entonces no se trata de quitar una enfermedad, sanarse tiene que ser el resultado de un proceso en que el organismo (como un Todo) del enfermo gane en experiencia, madure y trascienda, y eso según la singularidad de cada uno. Y no la mera adaptación a un modelo imperante, a un modelo de salud impositivo que desde fuera te dice que esta bien y que esta mal.

Desde nuestra visión, el fin no justifica los medios. Si no, todo, al contrario, los medios se justifican en el fin. Somos Seres que venimos libres a esta vida, y en pleno ejercicio de esa libertad uno tiene derecho a decidir y participar en ese proceso de sanación, que no solamente es individual si no que también es en relación con el universo entero. Somos parte de un conjunto y al sanar estoy sanando a mi entorno.